Cita de Chesterton en el final de "El idioma analítico de John Wilkins" de J. L. Borges (en Otras inquisiciones).
viernes, 30 de julio de 2010
we will go on doing it
Muriel Rukeyser, extracto de su ensayo "The Music of Translation".
martes, 20 de julio de 2010
dos movimientos posibles

1) un movimiento tipo misionario-didáctico-fiel, empeñado en su deseo de educar al lector, transmitir cultura, volver accesible lo que no lo era. Las variaciones van desde el trot (= traducción literal, palabra por palabra, al pie del original) a la versión literaloide. Tentación recurrente (o a veces recurso inevitable): explicar el original más de lo que él se explicó, agregar vínculos que estaban silenciados, en suma, inflacionar el texto original.
La inflación se justifica a sí misma didácticamente.
2) un movimiento no empeñoso, libre de preocupaciones por el lector iletrado o de un proyecto ideológico definido, que incluya digamos la importancia de divulgar a fulano en un país. Las variaciones van desde tonterías y ejercicios de pirotecnia, equivalentes adiestrados del trot comprometido con el lector, a aquella cosa fascinante que son las "imitaciones": el acceso de pasión que divide al traductor entre su voz y la voz del otro, confunde las dos, y todo comienza en un producto nuevo donde la pasión es visible pero la palabra traducción, con sus sobretonos de fidelidad matrimonial, vacila en la boca de quien lee (Robert Lowell tiene un bello libro llamado Imitations, donde él imita a sus queridos).
Del artículo "Pensamientos sublimes sobre el acto de traducir", de Ana Cristina César, versión de Adriana Amante, publicado en la revista de poesía y poética Abyssinia, Eudeba, noviembre de 1999.
miércoles, 16 de junio de 2010
el viento se levantó a las cuatro
se levantó y rompió las campanas
que se movían entre la muerte y la vida
acá, en el reino del sueño de la muerte
el eco, al despertar de la batalla,
¿es un sueño o es alguna otra cosa
cuando la superficie del río ennegrecido
es un rostro que suda lágrimas?
vi la hoguera frente al río ennegrecido
agitándose con lanzas extranjeras.
acá, frente al otro río de la muerte
los jinetes tártaros agitan sus lanzas.
Mi versión, en humilde tributo a la traducción de Girri y Pezzoni, del poema The Wind Sprang Up at Four O'Clock de T. S. Eliot
Aquí, el original: http://darkentries.jopland.org/Thewind.htm
lunes, 14 de junio de 2010
el cuerpo respirando la música de otra lengua
Si el poema aparece primero como ritmo, y recién después en su manera propia despliega significados, es la traducción, por sobre todo, un esfuerzo de alteridad. Alteridad del cuerpo respirando la música de otra lengua y en la estricta particularidad de una voz que la habla. Doble esfuerzo fundado, sin duda, en el amor, y en los aspectos que permiten al traductor identificaciones variadas. Eco, no replicante como el mito de Narciso, sino sostenido en las posibilidades y misterios de la lengua materna en la cual el traductor lo reescribe. Sentir al texto con el cuerpo alerta al mismo tiempo de su significación, para que despliegue en un idioma donde no fue concebido, algo -que es siempre otra cosa- de aquella rosa plena de sentido que el original ofrece. Quizá por eso la traducción de poesía es más intuitiva y menos derivada y lógica que otras tareas de traducción.
Diana Bellesi, de su ensayo Genero y traducción
domingo, 30 de mayo de 2010
Eliot y la música de las palabras
martes, 25 de mayo de 2010
Extractos del ensayo de Joseph Brodsky "The Keening Muse"
No poem is ever written for its story line's sake only, just as no life is lived for the sake of an obituary. What is called the music of a poem is essentially time restructured in such a way that it brings this poem's content into a linguistically, memorable focus.
domingo, 23 de mayo de 2010
Un breve ensayo de la Universidad de Guadalajara sobre la traducción de Song of Myself
El ensayo completo aquí:http://sincronia.cucsh.udg.mx/levy.htm